La temporada de incendios 2020 está retrasada. ¿Qué pasará al llegar el calor del verano?
Los resultados de la temporada de incendios forestales dependen en gran medida del clima en los meses de primavera. La primavera húmeda y fresca de este año ha retrasado el inicio de la temporada de incendios, que usualmente comienza en junio. Pero eso no significa que la actividad de incendios forestales será baja durante el resto de la temporada.
Según el Centro Nacional Interinstitucional de Incendios, el clima de julio a septiembre probablemente será más cálido y seco que el promedio, lo que “sugiere una temporada de incendios por encima de lo normal a pesar de su lento inicio”.
Pero, ¿qué significa esto y cómo llegan los expertos a estas conclusiones?
“No hay forma de predecir realmente cuántos incendios forestales habrá” durante una temporada, dijo Jared Jablonski, oficial de información sobre incendios de la Oficina de Administración de Tierras del Distrito de Boise. El pronóstico de la temporada de incendios evalúa el potencial “de tener más incendios ... así como el potencial de que esos incendios se comporten de manera más agresiva y crezcan muy rápidamente”.
Para producir una predicción sobre la temporada de incendios en un área, los investigadores tienen que analizar el clima durante la primavera y la probabilidad de tener grandes sequías y tormentas eléctricas durante el verano. El clima de la primavera puede afectar la probabilidad de incendios forestales al definir los niveles de humedad al comienzo del verano, lo que determina el momento del inicio de los incendios forestales.
En general, una primavera seca puede indicar un inicio temprano de la temporada de incendios, mientras que una primavera húmeda puede retrasarla. Sin embargo, una primavera inusualmente húmeda puede impulsar el crecimiento de plantas que terminan convirtiéndose en combustible cuando las condiciones se vuelven secas.
Las cosas son más complicadas en Idaho. Las plantas que más comúnmente crecen en las elevaciones bajas alrededor del Snake River son pastos, que se benefician cuando llueve en grandes cantidades y pueden crecer muy rápido durante la primavera. Sin embargo, independientemente de cuán húmedos estén durante la primavera, los pastos se secan rápidamente cuando el clima se torna seco y se convierten en combustible que puede prenderse en fuego y propagarlo muy fácilmente.
Los pastos tienen menos importancia en las elevaciones medias y altas en las montañas, por lo que una primavera húmeda puede tener diferentes consecuencias allí. Los árboles en los bosques también crecen más si hay más lluvias en la primavera, pero el suelo y la corteza de los árboles permanecen húmedos por más tiempo durante la estación seca. Se necesitaría que haya una sequía severa después de una primavera húmeda para aumentar la probabilidad de incendios grandes en los bosques.
A este domingo, Boise ha recibido 2.92 pulgadas de lluvia este mes, amenazando el récord de 3.41 pulgadas en 1941.
Aún cuando las condiciones son propicias para que ocurran muchos incendios forestales durante la temporada, el número final de incendios está determinado por cuántos realmente se inician, ya sea por rayos o por causas humanas, dijo Jablonski.
El manejo de los incendios forestales
Los incendios pueden amenazar las propiedades y la salud de las personas. Sólo en el distrito de Boise, la temporada de incendios del año pasado dejó 89 incendios que quemaron más de 8,000 acres de tierra. Sin embargo, los incendios también “proporcionan muchos servicios ecosistémicos que valoramos”, dijo la Dra. Penny Morgan, profesora retirada de historia y ecología de incendios forestales de la Universidad de Idaho.
“Como mínimo, consumen combustibles. A menudo rejuvenecen la vegetación y, por lo tanto, (el) hábitat de muchas plantas y animales que nos importan. Liberan nutrientes del suelo, proporcionan diversidad en el paisaje”, dijo Morgan, quien ha estado estudiando incendios forestales durante 40 años.
La intervención humana en los incendios requiere equilibrar sus beneficios para el ecosistema con sus posibles efectos negativos en las personas. Si se producen incendios en áreas remotas, generalmente no se intervienen para que puedan desempeñar su papel natural. Cuando los incendios amenazan la vida o la propiedad de las personas, los bomberos que trabajan con el BLM los suprimen o controlan activamente.
Jablonski dijo que es importante que las personas tengan cuidado al recrearse al aire libre y que estén al tanto de las restricciones y regulaciones vigentes para disminuir la probabilidad de que alguien inicie un incendio por accidente. El año pasado, alrededor del 70% de los incendios en el área fueron iniciados por causas humanas.
Morgan también recomienda que las personas controlen la cantidad de arbustos bajo árboles pequeños que pueden facilitar que los incendios suban desde el suelo hasta las copas de los árboles, y que consideren mantener “grupos de vegetación separados uno del otro” cuando planeen sus jardines.
This story was originally published June 22, 2020 at 4:00 AM.